Cuando la irracionalidad no tiene limites
Por Ing. Agr. Hugo Terré.
– Comenzamos con la DEFORESTACION DEL BOSQUE NATIVO en búsqueda de tierras fértiles para la agricultura. Ahora no nos queremos explicar por qué llega tanta agua desde la provincia de Santiago del Estero.
– Sobre esas tierras deforestadas implementamos un modelo productivo traído de la pampa húmeda.
– Como ese MODELO PRODUCTIVO NO ADAPTADO a las características agroclimáticas de la zona y es muy vulnerable a los excesos hídricos extremos (inundaciones propias de la región), en otro acto de irracionalidad aparecen los CANALES SALVADORES.
– Ante los más de 1.600 Km. de canales construidos en la Línea Golondrina y la imposibilidad de mantenerlos limpios surge como la cuarta irracionalidad y hasta irresponsabilidad la posibilidad de PULVERIZARLOS CON AGROQUIMICOS para controlar las malezas.
Todas estas acciones nos muestran claramente que el hombre no tiene límites para la destrucción, se cree dueño de la naturaleza cuando debería entender que es parte.
Por supuesto que debemos producir, eso no tiene discusión, pero podemos y debemos hacerlo de forma racional y amigable con la naturaleza. Cuesta muy poco, lograríamos sustentabilidad, y nuestros hijos y nietos heredarían un ambiente digno de ser vivido.
La deforestación racional, un modelo productivo adaptado a las características de la región, la evacuación de los excesos hídricos por los cursos de escurrimiento naturales sin canales, nos permitiría regular el agua, y hasta reservarla para aliviar las sequias que son el real problema de la zona. Todo esto con menores costos, mayor seguridad en la producción y sin agresión al medio ambiente.
NO ES DIFICIL HACER EL CAMBIO, DEBERIAMOS INTENTARLO POR EL BIEN DE TODOS.


